Arabia Saudí se une al club
Faisal Al Nasser/Reuters
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Los saudíes se unirán a Irán y Rusia en las conversaciones sobre Siria. ¿Qué significa y por qué es importante?

Arabia Saudí dijo que participará esta semana junto a Irán y otras naciones en las conversaciones sobre el conflicto en Siria, una reunión que el secretario de Estado John Kerry denominó como la oportunidad más prometedora para una resolución política a la crisis.

El anuncio de Arabia Saudí marca un cambio tras decir que Irán no debería tomar parte en ninguna conversación sobre el futuro de Siria debido a lo que llamó el «apoyo de Teherán a los crímenes del presidente Bashar al-Asad contra su propio pueblo», aunque el régimen sirio insiste en que solo está defendiéndose contra los grupos «terroristas». Por su parte, Irán dice que está ayudando a su aliado Siria a derrotar el terrorismo.

No se sabía si los funcionarios saudíes e iraníes se reunirían en la misma mesa en las conversaciones del viernes en Viena, dado que la última vez que ambas partes se encontraron cara a cara fue en septiembre de 2014, cuando los ministros de Asuntos Exteriores se reunieron en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas para discutir los problemas de seguridad de la región. En mayo de 2013 también se reunieron varios funcionarios para tratar las relaciones bilaterales.

El ministro de Asuntos Exteriores saudí señaló el miércoles que las conversaciones del viernes podrían sentar las bases para cualquier participación futura por parte del reino en las negociaciones para poner fin al conflicto sirio, añadiendo que Riad no participaría en más debates a menos que se diera el acuerdo entre los participantes de que el Sr. al-Asad tendrá que ceder finalmente su poder. Adel al-Jubeiren, el ministro de Asuntos Exteriores saudí, dijo en una conferencia de prensa en Viena con su homólogo británico, Philip Hammond:

«Es importante tantear las intenciones de cada uno. Es nuestra responsabilidad».

El Sr. Hammond dijo que el objetivo de las negociaciones es determinar «si existe la suficiente flexibilidad por parte de Rusia e Irán» para que valga la pena seguir adelante con el proceso.

Arabia Saudí y sus aliados de Estados Unidos y Europa dicen que el Sr. al-Asad debería dimitir para poder poner fin al conflicto. Pero Rusia e Irán, los principales partidarios del presidente sirio, dicen que puede ser parte del futuro del país y que le corresponde al pueblo sirio decidir si se presenta a nuevas elecciones o no.

Las conversaciones de Viena ahondarán en la posibilidad de reducir la brecha entre ambas posiciones, según comentaron los ministros. Pero Arabia Saudí no participará en más conversaciones si no se ve ninguna solución política posible y se consideran, en su lugar, otras opciones, incluyendo una «solución militar» comentó el Sr. al-Jubeir.

Tanto él como el Sr. Hammond hablaron después de reunirse en la capital saudí para discutir planes de paz en Siria y después de que los ministros de Arabia Saudí, Qatar y Turquía mantuvieran una reunión inicial en París el martes. Los tres países son los principales partidarios de los grupos opositores sirios, que desean derrocar al Sr. al-Asad en el conflicto sirio, que lleva vivo ya cuatro años.

En un discurso en el Fondo Carnegie para la Paz Internacional el miércoles, el Sr. Kerry dijo que Estados Unidos, Rusia y otras potencias mundiales se muestran de acuerdo en ciertos aspectos de la crisis siria. Todos concuerdan en que «el statu quo es insostenible» y están buscando la forma de evitar que los extremistas del Estado Islámico invadan el país.

«Seguro que podemos encontrar algún lugar de entendimiento mutuo en el que un hombre no se interponga en las posibilidades de lograr la paz» dijo el Sr. Kerry en referencia a la situación del Sr. al-Asad.

El Sr. Kerry también reiteró que la administración Obama cree que Rusia debería dejar de secundar al Sr. al-Asad y comprometerse a luchar contra el Estado Islámico.

Antony Blinken, vicesecretario de Estado de EE. UU., dijo que Rusia parece haber empezado a recelar de su intensificado apoyo al régimen de al-Asad, temiendo ser arrastrada a un conflicto del que sería difícil escapar, afirmación que produjo una amarga respuesta por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso. La portavoz del ministerio Maria Zakharova, dijo:

«Este no es más que otro ejemplo de la ideología de "las impresiones son más importantes que la realidad" difundida por nuestros colegas estadounidenses y sus aliados».

Se espera que más de una docena de países participen en las conversaciones, incluyendo a Turquía, Qatar y Emiratos Árabes Unidos.

Mientras el presidente iraní Hasán Rouhaní ha apoyado la cooperación internacional para poner fin a la guerra en Siria, la figura política más poderosa de Irán, el Líder Supremo del país, el ayatolá Alí Jamenei, prohibió a los funcionarios iraníes a principios de este mes que mantuvieran conversaciones con Estados Unidos sobre cualquier asunto que no fueran temas nucleares.

Irán y seis potencias mundiales, incluyendo Estados Unidos, alcanzaron un acuerdo histórico en julio que restringía el programa nuclear de Irán, país que las naciones occidentales llevan mucho tiempo sospechando que quiere desarrollar armas. A cambio de ello, se dio un respiro al país de las sanciones internacionales que han paralizado su economía.

Irán siempre ha insistido en que su programa nuclear se debe a motivos pacíficos de investigación médica y generación de electricidad.

El acuerdo aumentó las posibilidades de mejorar las relaciones EE. UU.-Irán, tensas desde la Revolución Islámica de 1979, que dio lugar al actual sistema iraní.

Difícil solución diplomática

Pero funcionarios de Estados Unidos dijeron el martes que se invitará a Irán a las conversaciones de Viena, marcando un cambio importante en el enfoque de la administración Obama. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Mohammad Yavad Zarif, tomará parte en la reunión de Viena, comentó un portavoz, según la agencia de noticias semioficial ISNA, e irá acompañado por tres diputados, dijo.

Los aliados estadounidenses y árabes ya prohibieron con anterioridad a Irán que participara en la conversaciones sobre Siria respaldadas por la ONU, aludiendo a su gran apoyo militar y financiero al Sr. al-Asad, ya que se cree que Irán ha destinado miles de millones de dólares a apoyar al gobierno del Sr. al-Asad durante la guerra, además de proporcionarle cientos de asesores militares.

Los Estados Unidos y sus aliados europeos han reconocido públicamente en las últimas semanas que es poco probable alcanzar una solución diplomática para poner fin al conflicto en Siria sin el compromiso de Irán y Rusia.

Ambos países han aumentado su apoyo al Sr. al-Asad en las últimas semanas, lanzando conjuntamente operaciones militares contra sus adversarios en el campo de batalla. Irán ha enviado además asesores adicionales, mientras que Rusia dio comienzo a ataques aéreos el 30 de septiembre.

Una coalición militar liderada por Estados Unidos está también llevando a cabo ataques aéreos en Irak y Siria contra el Estado Islámico, el grupo extremista que se ha hecho con el control de grandes áreas en esos países durante el último año.

El reino saudí e Irán están enfrentados por tener mayor influencia en Oriente Medio, situándose en extremos opuestos de campos de batalla desde Irak hasta Siria y Yemen. En Yemen, Arabia Saudí lleva liderando desde marzo una campaña aérea y terrestre contra los rebeldes hutíes apoyados por Irán, que controlan la capital Saná.

Tanto el Sr. al-Jubeir como el Sr. Hammond dijeron que la operación militar dirigida por Arabia Saudí en Yemen está llegando a su fin después de que los rebeldes y el gobierno acordaran reanudar las conversaciones de paz promovidas por la ONU, aunque no dieron indicación de cuándo finalizarían las operaciones militares.

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