El colapso del alto al fuego en Siria
Abdalrhman Ismail/Reuters
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Una concentración militar en el norte de Siria, junto con duros enfrentamientos y el aumento de las víctimas civiles, representan el fin de un alto el fuego que durante dos meses trajo algo de alivio a un país cansado de la guerra. La reanudación de la violencia está marcando el comienzo de lo que podría ser un capítulo aún más desastroso en los 5 años de conflicto.

Alrededor de 200 civiles han muerto en la última semana, casi la mitad de ellos cerca de Alepo. Incluso han estado bombardeando y han puesto un coche bomba en Damasco.

Con las negociaciones de paz de Ginebra paralizadas por completo, los sirios miran el aumento del derramamiento de sangre con miedo, temiendo un regreso a la guerra y a la lenta destrucción. El activista Ahmad al - Ahmad, que vive en las zonas controladas por la oposición fuera de Hama, dijo:

"El régimen está intentando avanzar y las fuerzas (rebeldes) se preparan para avanzar en la otra dirección. Pero la verdad es que ninguno de los dos bandos tiene capacidad para avanzar. Hay desgaste, a excepción de los aviones, que pueden atacar a los civiles".

Según declaraciones de los principales líderes rebeldes y miembros de la oposición a la agencia de noticias The Associated Press, es probable que Alepo sea el objetivo de la próxima fase de la guerra, con ambos bandos preparándose para una batalla importante.

Las fuerzas gubernamentales han estado movilizando soldados, equipos y municiones durante la preparación para una acción militar en Alepo, afirmó Maj. Jamil Saleh, el líder de Tayammu Alezzah, una facción del Ejército Libre Sirio que ha recibido misiles antitanque TOW de EE. UU.

Según Saleh, su grupo, que opera principalmente en Hama y Latakia, ha enviado tropas a Alepo para ayudar a los rebeldes a evitar los avances del gobierno. Describió los bombardeos aéreos y los ataques de artillería en la antigua capital comercial durante las últimas semanas como un trabajo "preparatorio" para una gran campaña.

Activistas de la oposición declararon también que un importante despliegue del personal ha tenido lugar recientemente, cuando los contingentes del ejército sirio y las milicias aliadas se han trasladado desde Palmira hasta las inmediaciones de Alepo. Saleh, en una entrevista telefónica desde Siria, afirmó:

"El alto al fuego fue una tapadera, ya que el régimen nunca se comprometió desde el inicio del alto al fuego".

Nazeer al- Khatib, un activista que vive en las afueras de Alepo, dijo que la ciudad estaba siendo asfixiada por los enfrentamientos. El gobierno y las fuerzas aliadas se están moviendo desde la carretera principal hasta las zonas controladas por los rebeldes, bloqueando el único acceso al resto del país.

Los habitantes de Alepo ya se están trasladando desde la ciudad más grande de Siria hasta las zonas rurales para evadir la violencia y, también, por miedo a quedarse atrapados en medio de la escasez de alimentos y el aumento de precios.

La ciudad fue el centro de los esfuerzos del gobierno que lograron asfixiar casi por completo a los rebeldes atrincherados en algunos barrios, antes de que los EE. UU. y Rusia organizaran el alto al fuego el 27 de febrero.

La tregua se mantuvo bien sorprendentemente durante semanas lo que pone de relieve el agotamiento de todas las partes. Formalmente se le llamó un "cese de hostilidades", que nunca pretendió ser completo porque excluía a los extremistas, tales como el grupo Estado Islámico y su rival el Frente al Nusra (una rama de Al Qaeda).

La presencia de al Nusra en casi todas las áreas controvertidas ha permitido que el ejército sirio y sus aliados rusos fijen como objetivo las áreas controladas por la oposición, mientras alegan también no haber incumplido técnicamente el alto al fuego.

Eso ha permitido que la tregua se desmorone poco a poco, con ambos bandos acusandose mutuamente del incremento de las violaciones, principalmente en el área crucial de Alepo donde todas las partes están tratando de ampliar su presencia.

Tras el recrudecimiento de los enfrentamientos, el enviado especial de la ONU en Siria hizo un llamamiento a los EE. UU. y a Rusia para que intervengan y ayuden a reanudar las negociaciones de paz, afirmando que la continuación de la violencia ha puesto a una tregua cada vez más débil en un "gran peligro".

El jueves, Staffan de Mistura habló con la prensa después de informar al Consejo de Seguridad de la ONU por videoconferencia sobre las negociaciones que se hallan prácticamente estancadas.

De Mistura declaró que esperaba que las negociaciones se reanudarían en mayo y pronosticó que el proceso en general continuaría como se había planeado previamente en julio. Sin embargo, se abstuvo de fijar una fecha específica, señalando el reciente recrudecimiento de los enfrentamientos, sobre todo en y alrededor de la principal ciudad de Siria, Alepo.

De Mistura lamentó el empeoramiento de la violencia, diciendo que "en las últimas 48 horas, hemos tenido un promedio de un sirio muerto cada 25 minutos, un sirio herido cada 13 minutos... ¿Cómo se pueden realizar negociaciones básicas cuando solo hay noticias sobre bombardeos y ataques de artillería?"

Cualquier movimiento para aislar completamente Alepo y poner fin a la resistencia en la ciudad es probable que sea un asunto costoso y prolongado, lo que causa un gran número de víctimas y más refugiados que huyen del país. Se habla de que Arabia Saudí y Turquía, principales partidarios de los rebeldes, pueden renovar los cargamento de armas.

Firas Abi Ali, un importante analista de la consultora IHS Country Risk, afirmó que una ofensiva en Alepo también pone en peligro a una reunificación de la oposición siria en torno a grupos como al Nusra. También dijo que esto aumenta la probabilidad de una cooperación entre al Nusra y el grupo Estado Islámico para tomar ciudades del sur de Alepo que son fundamentales para abastecer a las fuerzas del gobierno.

Los movimientos en el terreno sugieren que las fuerzas leales al presidente Bashar Assad, que han estado en predominio gracias al inquebrantable apoyo ruso e iraní, es probable que traten de recuperar Alepo. Hilal Khashan, un profesor de ciencias políticas de la Universidad Americana de Beirut, explicó:

"El enfrentamiento está a punto de empeorar. Creo que vamos a ver un recrudecimiento antes de que comiencen importantes negociaciones (de paz)".

La campaña aérea de seis meses de Rusia permitió a las fuerzas de Assad avanzar en áreas principales contra los rebeldes y la recuperación de Palmira de los militantes del Estado Islámico, que se ha ganado un reconocimiento, incluyendo del jefe de Naciones Unidas.

Con Washington en medio de una elección presidencial, los EE. UU. se inclinan a poner aún menos atención a Siria y centrarse más en la guerra con el Estado Islámico. Esta semana, el presidente Barack Obama dijo que se enviarían 250 efectivos militares adicionales a Siria para entrenar y asesorar a las unidades locales para que finalmente expulsen al Estado Islámico de Raqqa.

Fuente: Times

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