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La palabra "psicópata" suele ser asociada con maníacos y asesinos. Sin embargo, un compañero de trabajo o incluso tu jefe puede ser un psicópata. Te contamos qué cualidades de este tipo de personas son perjudiciales en el mundo laboral, y cuáles pueden ser buenas.

Se cree que los rasgos de personalidad psicópata traen éxito en el entorno corporativo, pero los estudios demuestran que pueden hacer más daño que bien.

Echa un vistazo a tu oficina. ¿Crees que alguno de tus compañeros podría ser considerado un psicópata?

Aunque puede ser un término más frecuentemente asociado con la industria cinematográfica que representa a asesinos con cuchillos como Hannibal Lecter y Dexter Morgan, hay pruebas que sugieren que los psicópatas son sorprendentemente comunes en el entorno empresarial.

Los estudios han demostrado que, entre las personas que ocupan puestos de gerencia o toman decisiones en salas de reuniones, de media, uno de cada cinco oculta tendencias psicopáticas y emplea ciertas características de su carácter para persuadir y manipular en el trabajo.

Las investigaciones del psicólogo neoyorquino Paul Babiak han sugerido que hasta un 4% de los líderes empresariales de Estados Unidos podrían ser psicópatas. Otro estudio realizado entre gestores de la cadena de suministro descubrió que entre el 3% y el 21% poseían una psicopatía clínicamente significativa, en comparación con el 1% de la población general.

Estas figuras muestran una imagen según la cual los líderes de las empresas ponen las ambiciones personales por encima de todo lo demás y no sienten ningún remordimiento, usando a sus empleados para su propio interés.

Sin embargo, los nuevos estudios desafían estas ideas y sugieren que los psicópatas podrían no ser tan efectivos en posiciones de liderazgo como se pensaba antes.

Suposiciones audaces

Según un nuevo estudio de la Universidad de Denver y la Universidad de California en Berkeley, los gestores de fondos de cobertura con signos de psicopatía afrontan el trabajo peor que otros compañeros. Los investigadores analizaron las cualidades personales de 101 gestores de fondos de cobertura y las compararon con sus indicadores financieros para el período comprendido entre 2005 a 2015. Resultó que los que poseían unas tendencias psicópatas más altas conseguían unos ingresos menores.

Leanne ten Brinke, autora principal de la investigación y profesora asistente de psicología de la Universidad de Denver, cree que es hora de "replantearse" la vieja suposición de que la crueldad y la insensibilidad son características favorables para los gerentes de empresas.

Nuestros hallazgos son consistentes con otras investigaciones que sugieren que los individuos con más rasgos psicopáticos parecen tener más éxito con las palabras que con los hechos.

Los psicópatas son más propensos a ganar poder a través del dominio, la intimidación y la intimidación, en lugar del respeto, añade. "Sin embargo, conseguir poder no es lo mismo que ejercerlo con eficacia".

La investigación demuestra que los psicópatas suelen dejar un rastro de caos a su paso. Por ejemplo, un director ejecutivo psicópata de una organización benéfica provocó la marcha de una gran cantidad de empleados así como una disminución de los ingresos. Otro estudio reveló que, a pesar de su carisma, los psicópatas generan conductas contraproducentes, intimidación y conflictos en el lugar de trabajo, así como un menor bienestar entre los empleados.

Sin embargo, hay algunos roles en los que ser un psicópata sí que puede dar sus beneficios. El Dr. Kevin Dutton, psicólogo investigador de la Universidad de Oxford y autor del libro "La sabiduría de los psicópatas", argumenta que los rasgos personales, al igual que las habilidades laborales, desempeñan un papel importante en el rendimiento laboral.

"Necesitas el tipo de personalidad adecuado para poder llevar a cabo óptimamente ese conjunto de habilidades", afirma. "Hay algunas profesiones que, a veces, requieren niveles más altos de rasgos psicopáticos de los que estaríamos dispuestos a aceptar en el día a día".

Uno de los métodos más comunes para evaluar los rasgos psicopáticos en humanos es el cuestionario Haer para identificar la psicopatía. Vamos a analizar algunas de sus características con el fin de comprobar si conducen o no al éxito en el entorno laboral.

Encanto superficial

Los psicópatas a menudo son considerados como personas encantadoras con las que es fácil comunicarse, ya que no han desarrollado la vergüenza interna. No le temen a las prohibiciones y dicen cosas que otras personas considerarían inapropiadas.

Los estudios demuestran que los gerentes con altos indicadores psicópatas suelen ser considerados como carismáticos, creativos y exitosos en la comunicación. Según la investigación de Babiak realizada en 2010, esto se debe a que el encanto de un psicópata es capaz de suavizar los problemas de comportamiento. Este descubrió que las personas que conseguían altas calificaciones en la escala de psicopatía, por regla general, registraban los peores resultados de rendimiento, pero contaban con buenas habilidades de comunicación, de pensamiento estratégico y de creatividad.

Impulsividad

Existe una estrecha relación entre la psicopatía y la impulsividad disfuncional, incluyendo la conducta delictiva y violenta. Esto también puede significar que los psicópatas son propensos a comportamientos peligrosos sin tener en cuenta las consecuencias. Según el psicólogo criminal David Likke, esta impulsividad está conectada con la falta de miedo.

Aunque a veces hacen daño a los demás, esta impulsividad se puede utilizar para bien. Los investigadores han descubierto un vínculo entre la psicopatía y el comportamiento heroico, por ejemplo, salvar a alguien de una situación peligrosa.

Adrian Fernem, profesor de psicología en el London College, escribió en la revista Psychology Today que las personas impulsivas tienen éxito en condiciones rápidamente cambiantes, incluso en el lugar de trabajo, pero también hablan y toman decisiones sin tener en cuenta las consecuencias.

Según una investigación de la Universidad de Cambridge, la propensión al riesgo suele estar presente en el mundo de los negocios. El test, realizado a 16 empresarios, demostró que todos los participantes poseían un comportamiento adaptativo y arriesgado que les permite tomar decisiones rápidas bajo situaciones de estrés.

Falta de remordimiento o culpa

Por lo general, se cree que los psicópatas no sienten ningún tipo de remordimiento o culpa, pero unos estudios recientes han demostrado que son capaces de sentir estas sensaciones, aunque únicamente cuando algo les afecta directamente. En otras palabras, si hacen daño a alguien, no se sentirán culpables, que es lo que sentiría una persona normal. Sin embargo, si la situación afecta negativamente su bienestar financiero, es posible que sientan cierto remordimiento.

En una serie de estudios llevados a cabo en 2014, se descubrió que las personas con una pronunciada inclinación a la culpa suelen evitar establecer relaciones interdependientes con otras personas que se consideran más competentes que ellas mismas. Esto se debe a que la posibilidad de una contribución desigual a una relación puede conducir a sentimientos de culpa.

Sin embargo, esta sensación también puede resultar ser útil. Los estudios también han demostrado que cuando esas personas establecen relaciones, se esfuerzan por no decepcionar a los demás. Un estudio de la Graduate School of Business de Stanford también desveló que la culpa puede servir como motivador. También ayuda a las personas a actuar éticamente y les impide hacer cosas incorrectas desde un punto de vista moral o legal. Tal y como afirma uno de los expertos, los psicópatas comprenden lo que está bien y lo que está mal, pero no lo sienten.

Estilo de vida parasitario

Otra de las características de los psicópatas es que establecen relaciones superficiales a corto plazo con otras personas y las acaban con la misma facilidad.

"Los psicópatas, por regla general, intentan actuar en beneficio personal, pero no en interés de las personas con las que trabajan (o para las que trabajan)", dice Galinker. "Provocan una buena impresión, consiguen ascensos y aumentos de sueldo, pero no suelen ser tan buenos en puestos de gestión. La empresa solo les interesa si les va a beneficiar personalmente desde el punto de vista financiero y profesional" .

Según una serie de experimentos de la Kellogg School of Management, las personas que actúan en beneficio propio dominan a las que contribuyen a la causa común. Pero el investigador Robert Livingstone sostiene que el interés personal debe equilibrarse con el altruismo.

"Si eres una persona amable, entonces, no importa cuán competente seas, la gente no respetará tu autoridad", afirma. "Pero si tu influencia se basa únicamente en la fuerza y ​​no tienes ideas útiles, la gente empezará a sentirse molesta. Para ser un líder de éxito, es necesario combinar las características dominantes y la autoridad personal".

El contexto adecuado

Dutton argumenta que, aunque muchos rasgos de la personalidad pueden ser perjudiciales para el negocio, en última instancia todo depende del contexto.

"El hecho de que las características psicóticas sean útiles o no depende de la situación", dice.

"La crueldad no es mala, pero en el contexto equivocado puede convertirse en insensibilidad. La falta de miedo también puede ser útil, pero bajo determinadas condiciones se convierte en imprudencia. El secreto está en una combinación exitosa de cualidades personales desarrolladas en un cierto nivel y en el contexto correcto".

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