Cuando convertí ratones en corredores de bolsa
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En 2009, el artista conceptual austriaco Michael Marcovici inauguró "Rattraders", un proyecto que hacía una sátira sobre el mundo de las finanzas y las operaciones bursátiles.

Rattraders es un experimento en el que adiestre a ratones de laboratorio para operar en los mercados de divisas y en los de futuros de materias primas.

Con la ayuda de estos roedores, logré obtener mejores resultados que algunos de los principales administradores de fondos del mundo. Mi objetivo era averiguar qué tipo de empleos bien pagados, finalmente, serán reemplazado por máquinas –o, como ocurrió en este caso, por ratones. Al igual que el trabajo de muchos investigadores en este campo, mi investigación indica que todos los empleos que no requieren la interacción entre seres humanos pueden ser reemplazables.

Me centré en los corredores de bolsa debido a sus altas ganancias, pero el trabajo en sí mismo parece basarse en la capacidad de reconocer patrones y evitar distracciones. Supuse que los ratones serían capaces de estar a la altura de esta tarea. Lograrlo sería difícil, por lo que dividí el experimento en tres pasos:

Paso 1: Definir las fluctuaciones de los precios

La primera parte del experimento fue crear la denominada "ticker track" (fluctuación de precios, que se usa para predecir la tendencia de las acciones). He recogido información de varios mercados de futuros y de divisas para generar sonidos que corresponderían a los datos de los precios en tiempo real. Según la investigación, los ratones responden especialmente bien al sonido del piano, así que elegimos este instrumento para los clips de audio. Los compuse con Sonification Sandbox, un programa proporcionado por la Facultad de Psicología del Georgia Institute of Technology (el software es un ambiente ideal para transformar los datos en sonido, un proceso conocido como sonificación).

El sonido cambiaba en relación con el movimiento de precios: Cuando el precio subía, subía el tono; cuando el precio bajaba, el tono también bajaba. Dependiendo de cuánto tiempo pasaba antes de la siguiente operación (el tiempo entre una operación y otra varía de un segundo a un minuto), utilizaba diferentes tipos de modulación del piano.

Paso 2: Enseñar cómo realizar las operaciones

Empecé con 80 ratones del laboratorio Sprague-Dawley, 40 machos y 40 hembras, con la intención de criarlos lo mejor posible para crear los operadores de bolsa más aptos genéticamente. En cajas Skinner, muy utilizadas en los experimentos con animales, los ratones se adiestraban por separado durante cinco horas al día (gracias a Anna, Gerda y Dirk, que hicieron un gran trabajo con ellos). En total, el proceso duró aproximadamente tres meses.

Para adiestrar a los roedores, creé "ticker track" para cerca de 800 diferentes situaciones de mercado (Restringí estos a los futuros USD/EUR, aunque los ratones pueden llegar a ser expertos en cualquier segmento del mercado). Usamos 100 de estos con los ratones cada día, con la esperanza de que finalmente encontrasen patrones de sonidos irreconocibles por los seres humanos y pudiesen predecir el siguiente movimiento del mercado después del último sonido que escucharon.

Cada vez que escuchaban un sonido, los ratones tenían que presionar un botón verde o uno rojo –el verde si esperaban que los precios subieran, el rojo si esperaban que los precios bajaran. Cuando los roedores acertaban recibían una pequeña cantidad de comida (los buenos ratones llegaban a ser muy rápidos); cuando se equivocaban recibían una pequeña descarga eléctrica.

Pronto algunos ratones estaban realizando la tarea extraordinariamente bien, al mostrar una gran capacidad de recordar los patrones que estaban escuchando. Sin embargo, necesitábamos que reaccionan a los datos en tiempo real y, para ello, teníamos que identificar a los roedores con más talento.

Después de 12 semanas, conseguimos cuatro ratones muy fiables: Ms. Kleinworth, Ms. Coutts, Mr. Morgan y Mr. Lehmann (estábamos bastante sorprendidos con lo que este último hizo). Su rendimiento fue comparable con el de los mejores administradores de fondos del mundo. Su capacidad para reconocer patrones de sonido generados por el teletipo del mercado fue increíble.

Paso 3: Desarrollar un pedigrí

Después de un adiestramiento intensivo, quisimos averiguar si el talento tenía origen genético, por lo que emparejamos a los mejores operadores entre sí. Después de solo 20 días, tuvimos 28 nuevos ratones (15 machos y 13 hembras) y pronto comenzamos a adiestrarlos de nuevo (incluso reduciendo el tiempo).

Los resultados fueron sorprendentes: La segunda generación obtuvo mejores resultados que los de sus progenitores, pero se necesitará investigar más para confirmar este hallazgo.

Actualmente estoy trabajando en un software que genera ticker track en tiempo real para poder someter el sistema a la última prueba (las condiciones del mercado en el mundo real). Si los resultados son buenos, seguiré adelante con el experimento y, o bien crearé mi propio fondo de cobertura administrado por mis ratones, o bien los adiestrare para trabajar para los bancos.

Fuente: Vice

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