Adiós, Proyecto Titán
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Las ambiciones de Apple han chocado con la realidad: la empresa finalmente ha reconocido que no tiene sentido entrar en la industria de la automoción.

A principios de 2015, cuando Apple (NASDAQ: AAPL) estaba disfrutando del enorme éxito del iPhone 6, los inversores comenzaron a aprender sobre el próximo mercado que Apple planeaba alterar: el del automóvil. Comenzaron a filtrarse detalles sobre el “Proyecto Titán”, un equipo de desarrolladores de Apple que estaba trabajando en un coche eléctrico – y posiblemente autónomo – para competir con los vehículos de Tesla Motors (NASDAQ: TSLA).

Sin embargo, los ejecutivos de Apple finalmente parecen haber reconocido lo inevitable: probablemente no tiene sentido que el gigante de la tecnología entre en la fabricación de automóviles.

Apple sigue trabajando para desarrollar una plataforma de conducción autónoma. La diferencia es que ahora los ejecutivos se están inclinando por asociarse con los fabricantes de automóviles tradicionales para llevarlo al mercado. Esto representa una oportunidad mucho más prometedora para Apple, y mucho más en línea con sus puntos fuertes.

¿Un fallo en la dirección?

La semana pasada, Mark Gurman y Alez Webb de Bloomberg Gurman y publicaron un artículo explicando por qué ha abandonado Apple sus ambiciones de automoción. Pintaron un cuadro de agitación entre el equipo del Proyecto Titán, con varios directores discutiendo sobre cómo proceder. “Fue un increíble fallo de liderazgo”, según una de las fuentes de Bloomberg.

Uno de los ejecutivos de Apple con más experiencia, Bob Mansfield, tomó la decisión final de desviar la atención del proyecto de traer un coche al mercado, y centrarse en el desarrollo de la tecnología autónoma. Hace varios meses, tras varios años de participación pasiva en la vida de la empresa, Mansfield regresó y tomó el control de los intentos de automoción de Apple.

Cualquiera que sea el trasfondo, cientos de personas de los más o menos 1.000 miembros del equipo del Proyecto Titán se han ido en los últimos meses. Algunos se fueron voluntariamente, mientras que otros fueron despedidos por estar trabajando en actividades de desarrollo de automoción que no encajan con el nuevo enfoque del grupo. Sin embargo, el tamaño del equipo se ha mantenido más o menos constante, ya que Apple sigue contratando a nuevos talentos para ayudar a desarrollar las capacidades de conducción autónoma.

La fabricación de un coche nunca tuvo mucho sentido

Hace un año y medio, los inversores advirtieron que el bombo publicitario en torno al coche de Apple no era más que las ilusiones por parte de los analistas de Wall Street. Los fabricantes de automóviles tienden a tener márgenes de beneficio muy bajos, a pesar de disfrutar de un precio promedio de transacción de más de 30.000 $ en EE. UU.

La creación de un coche eléctrico autónomo que cumpla los altos estándares de calidad de Apple costaría mucho más que un vehículo tradicional. Para generar un buen margen de beneficios para Apple, probablemente tendría que establecer precios como los de Tesla de cerca de 100.000 $, al menos al principio. Eso significa que el mercado objetivo nunca fue tan grande como aquellos que tenían las esperanzas puestas en Apple parecían estar pensando.

Las únicas ventajas competitivas reales de Apple en la fabricación de automóviles serían su fuerte marca y su capacidad de integrar el producto en su ecosistema. Sin embargo, los fabricantes de automóviles de calidad superior como Tesla, BMW (XETRA: BMW) y Mercedes tienen marcas propias muy fuertes. Mientras tanto, Apple podría ofrecer muchas de las prestaciones de los ecosistemas asociándose con los fabricantes de automóviles, en lugar de adentrarse en la fabricación de coches.

Por otro lado, Apple habría quedado en desventaja en relación con los fabricantes de automóviles tradicionales en cuanto a su experiencia de fabricación. Incluso Tesla tendrá unos cuantos años con grandes volúmenes de producción en su haber para cuando un automóvil de Apple haya llegado al mercado.

El software es una de las mayores fortalezas de Apple

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Denys Prykhodov / Shutterstock.com

Si el Proyecto Titán sufrió de un fallo de gestión, fue porque los ejecutivos no fueron más rápidos en rechazar la idea de construir un coche desde cero.

El diseño de un software e interfaz de usuario superiores es lo que diferencia a Apple de sus competidores. Trabajando para desarrollar una plataforma de conducción autónoma – una combinación de sensores para proporcionar datos sobre el entorno externo, software para descifrar esos datos y una interfaz de usuario limpia – Apple está jugando ahora con sus puntos fuertes. Si la empresa puede ofrecer un buen sistema, no tendrá problemas para conseguir socios.

Incluso con su nuevo enfoque, Apple puede que nunca desarrolle una plataforma comercialmente viable para los vehículos autónomos. Después de todo, incluso el plan de Apple de crear un televisor – una tarea mucho más simple – no ha dado sus frutos.

Sin embargo, Apple tiene una probabilidad mucho mayor de capturar una porción de la cadena de valor automotriz de billones de dólares con su nueva estrategia. Y si sus intentos fracasan, las consecuencias financieras serán mucho menos importantes que si Apple hubiera intentado desarrollar un coche desde cero.

Fuente: MotleyFool

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