Cómo transformar tu café en una droga maravillosa
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Hay una buena forma de administrarte tu dosis de café y aprovecharla al máximo- aumentando sus beneficios.

Los amantes del café en el mundo saben que su taza de la mañana contiene una sustancia endemoniada. La cafeína es tan eficaz a la hora de exprimirte la energía y la productividad que hasta 2004 su ingesta fue restringida por el Comité Olímpico Internacional. Pero la droga original que aumenta el rendimiento no solo afecta a los atletas.

Stephen Braun, un escritor de medicina y autor de Buss: The Science and Lore of Alcohol and Caffeine, dice:

«Es la droga del trabajo en muchos aspectos. Cuando se introdujo por primera vez la cafeína en Europa a finales del siglo 17, fue vista por los empresarios como una droga milagrosa que convertía a trabajadores adormilados en robots de producción en la maquinaria industrial».

Pero mientras que la cafeína es más conocida por su capacidad de mantenernos despiertos y en alerta – unos cuantos de vosotros estáis probablemente leyendo este artículo con una taza de café en la mano – los estudios sugieren que puede mejorar el rendimiento en una extraordinaria cantidad de actividades. Sin embargo, como en la mayoría de las cosas, es fácil sobrepasarse y obviar esos efectos positivos. Aquí es cuando debes administrar tu dosis de café en su justa medida.

El café no ayuda tanto si estás cansado

Puede sonar contradictorio, pero la cafeína, que se proclamó como complemento en las noches de insomnio, funciona mejor realmente cuando se ha descansado algo. Esto se debe a la química de la droga: la cafeína imita la forma de una sustancia química que aparece en el cerebro de forma natural llamada adenosina.

Braun lo compara con un «pedal de freno» interno que nos permite desconectar y quedarnos dormidos. Básicamente obstruyendo nuestros receptores de adenosina, la cafeína juega como defensa en la estimulación de sustancias químicas del cerebro como la dopamina, dejándolas que actúen sin los efectos relajantes de la adenosina. Pero la cafeína no beneficia tanto si se está tan cansado que las sustancias químicas para las que abre camino, están agotadas.

«La cafeína funciona mejor cuando ya tienes altos niveles de estos aceleradores, como cuando has dormido mucho por la noche o has dormido una siesta», afirma Braun. «Si tienes realmente falta de sueño, no obtendrás todo los beneficios de la cafeína».

Bebe solo lo suficiente antes de llenar el cerebro de ideas

Cómo transformar tu café en una droga maravillosa
CBS

Según un estudio de 2014 publicado en la revista Nature Neuroscience, el consumo de cafeína podría mejorar de forma significativa la memoria a largo plazo, haciendo que sus consumidores recuerden la información mejor y durante más tiempo.

En el estudio, los investigadores de la Johns Hopkins University presentaron a los sujetos una serie de imágenes para estudio, bien con una sustancia placebo, o con una pastilla de 200 miligramos de cafeína – básicamente la cantidad encontrada en dos tazas de café.

Al día siguiente, los sujetos fueron sometidos a pruebas sobre su capacidad para recordar las imágenes.

«Averiguamos que tomando 200 mg de cafeína se mejora la memoria durante un periodo de 24 horas», afirmó el doctor Michael Yassa, doctor en filosofía que trabajó en el estudio antes de trasladarse a su actual puesto de profesor asociado de neurobiología y conducta en la Universidad de California, en Irvine.

Para aprovechar este efecto, Yassa sugiere consumir dosis moderadas de cafeína antes de tener que absorber grandes cantidades de información.

Y a no ser que te tomen el pelo con posts en blogs adictivos que te prometen que hay un momento perfecto y una dosis de cafeína con la que se consigue el mayor efecto, Yassa afirma que las distintas personas manejan la cafeína de formas diferentes y no existe una dosis ideal universal. «Igual que pasa con otros agentes farmacológicos, la cafeína tiene una curva en U en la que las dosis más altas perjudican el rendimiento», dice Yassa. Sin mencionar la posibilidad de una mayor tolerancia hacia la droga, los muchos nervios y las innumerables noches de insomnio.

Toma una taza justo antes de una reunión de brainstorming (un test de mecanografía o una clase de dibujo artístico)

¿Podría la cafeína hacer que la gente esté más dispuesta a colaborar? Quizás, de acuerdo con un estudio en 2009 publicado en Nutritional Neuroscience. En él los investigadores de Hong Kong pidieron a los participantes que jugaran a un juego en el que su disposición a cooperar beneficiaría directamente a otra persona.

Los sujetos que habían consumido 150 mg de cafeína en café mostraban mucha más disposición a la cooperación que los que habían tomado descafeinado.

Cuanto más se investiga la cafeína, más beneficios parece que se encuentran. Y ahora están empezando a entender el amplio abanico de efectos de esta droga y sus posibles usos. Braun afirma:

«Esta es una droga con un amplio espectro. Otros estimulantes tienen efectos más quirúrgicos. Pero la cafeína trabaja con el sistema de adenosina, que está por todo el cerebro obsesivo, así que no es sorprendente que veamos efectos en cosas como la creatividad, la velocidad en mecanografía, la rapidez en el procesamiento de datos y en el cómputo matemático».

Según Yassa, el estudio sugiere que la cafeína podría estar asociada a un aumento de la longevidad, una reducción del declive cognitivo del hombre e incluso ser una ayuda en el Alzheimer en cobayas.

Si estos resultados se confirman en posteriores estudios – Yassa y sus colaboradores están actualmente indagando en su posible intervención en el Alzheimer — la cafeína podría ser recetada para mucho más que para mantenerse despierto y en alerta.

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