Cómo la destilería más pequeña de Japón se convirtió en una superpotencia en la producción del whisky
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La pasión de Ichiro Akuto por la fabricación de un whisky malta único, que “no es necesariamente fácil de beber”, está ganando elogios a nivel mundial.

Hace poco más de una década, Ichiro Akuto utilizó todas sus tácticas de persuasión para convencer a un banco de que le prestara el dinero suficiente para abrir una destilería de whisky.

Actualmente, a pesar de trabajar en locales modestos con solo dos pequeños alambiques en las montañas de Chichibu, una ciudad a 100 km al noroeste de Tokio, el whisky malta de Akuto está recibiendo muy buenas críticas de los especialistas del whisky de todo el mundo.

Muchos están dispuestos a pagar cientos de dólares — y en algunos casos mucho más— por una botella de whisky malta de la destilería más pequeña de Japón.

Whisky Magazine, una publicación británica, concedió merecidamente varios premios a la empresa de Akuto, Venture whisky, y anunció que "la gama de whisky malta de Ichiro tiene actualmente la capacidad de competir con las mayores y más reconocidas destilerías japonesas, Suntory (TYO: 2587) y Nikka (TYO: 2541)".

Este año, Akuto obtuvo el primer premio en la categoría japonesa de mejor Single Cask Single Malt Whisky en los World Whiskies Awards.

El hombre de 50 años asocia la nueva obsesión de Japón por el whisky a su larga historia de producción de sake. Akuto afirma:

"Nos encanta perfeccionar el arte de hacer las cosas, por lo que podríamos decir que estamos un poco obsesionados en ese sentido. Esa determinación de hacer bien las cosas se extiende al whisky".

La comparación es especialmente pertinente en el caso de Akuto. Su abuelo, un productor de sake, dirigía la fábrica de sake de la familia que tenía 300 años de historia cuando, de repente, decidió obtener la licencia para un destilería un año después de acabar la segunda guerra mundial.

El padre de Akuto continuó explorando el arte de la elaboración del whisky, utilizando dos alambiques importados de Escocia para producir alrededor de 400 barriles. Pero en el año 2000, el fin de la burbuja económica japonesa y la disminución del consumo de sake obligaron a la familia a vender la fábrica.

Sin embargo, la venta resultó ser el comienzo de la exitosa carrera de Ichiro Akuto como destilador, después de quedarse con los alambiques y barriles para madurar el whisky que los nuevos propietarios de la fábrica rechazaron.

Puso en marcha la empresa Venture Whisky en 2008 y produjo su primera etiqueta – Ichiro’s Vintage Single Malt 1988 – al año siguiente. La mayoría de las reservas de whisky que Akuto heredó fueron para la serie ya ganadora de los premios “Cards” de Venture Whisky, en los que cada botella recibió una etiqueta con la imagen de un naipe.

Esos whiskies se agotaron tan pronto como se pusieron a la venta y, en algunos casos, fueron comprados online por decenas de miles de yenes por entusiastas del whisky. Algunas botellas de la serie se consideran hoy en día objetos de colección.

  Cómo la destilería más pequeña de Japón se convirtió en una superpotencia en la producción del whisky
Ichiro Acuto

Akuto logró otro hito el año pasado cuando una botella de su malta Karuizawa de 1960 – elaborada con whisky rescatado de la destilería de sake de la familia – se vendió por 118.500 dólares en una subasta en Hong Kong, constituyendo un récord para un whisky japonés.

La botella que vendió Bonhams era la única de una serie de 41 existentes, pero son los whiskies – que cuestan desde algunos miles de yenes hasta 100.000 yenes o más – producidos exclusivamente en la destilería de Chichibu los que se refuerzan el estatus improbable de Japón como superpotencia del whisky.

La mayor parte de la cebada utilizada en la destilería proviene de Norfolk, con pequeñas cantidades que vienen de Alemania y Escocia, cuyos aromas fuertes inicialmente lucharon para conquistar a los consumidores japoneses más acostumbrados a los sabores suaves y florales. Akuto también está experimentando con la cebada japonesa, un movimiento audaz que, de tener éxito, promete producir un whisky genuinamente japonés.

La empresa produjo 90.000 botellas de whisky el año pasado, de las cuales aproximadamente la mitad eran para el mercado internacional, con el Reino Unido, Francia y Taiwán entre sus principales clientes. También ha comenzado a exportar a Estados Unidos.

Yumi Yoshikawa, embajador de la marca de Venture, dice:

"Si estuviéramos interesados ​​en elaborar whiskies equilibrados y fáciles de beber, entonces inevitablemente tendríamos que competir con Suntory y Nikka. Pero estamos tratando de hacer lo contrario – producir whiskies con carácter que no sean necesariamente equilibrados ni fáciles de beber. Así es como estamos manteniendo nuestra cuota de mercado".

El amor por el "agua de la vida" le ha llevado a Yoshikawa a viajes de estudio por 70 destilerías de todo el mundo durante los últimos cinco años.

Los whiskies maltas más antiguos de Venture están madurando en 4.000 barriles que una vez contuvieron sherry de España y Portugal, vino de Francia y Bourbon de Estados Unidos. En la tonelería de la empresa, extensiones de roble japonés se están transformando en barriles de fabricación propia que aportarán nuevos sabores a los whiskies.

Los veranos cálidos y húmedos y los inviernos fríos de Chichibu son ideales para la producción de whisky, con las variaciones de temperatura acentuadas por la localización montañosa de la ciudad.

"Todo esto contribuye a la maduración profunda del whisky", afirma Akuto. El gran número de premios internacionales atribuidos a whiskies japoneses pone de relieve el impresionante progreso que las destilerías del país han experimentado desde que Masataka Taketsuru abrió la destilería de Suntory Yamazaki en 1923. Recientemente, en la década de los 90, el whisky – por lo general la variedad mezclada– era a menudo bebida como las highballs o con agua, al estilo mizuwari (que significa “mezclado con agua”).

Sin embargo, Chichibu, es lo más próximo que Japón puede tener a una destilería totalmente artesanal, con una plantilla de 14 trabajadores cuya edad media es de solo 30 años. Akuto, que compara su empresa con un pobre luchador de sumo que, al carecer de peso para derribar a sus oponentes, debe depender de la ejecución de técnicas impecables y de un sentido aventurero, dice:

"No estamos compitiendo con las grandes empresas. Se podría decir que estamos construyendo nuestro propio ring de sumo para mantener alejados a los más fuertes".

El empresario tiene planes ambiciosos para su destilería, incluyendo un aumento de las ventas anuales del 10% y la expansión de las instalaciones. No obstante, no tiene intención de vender sus whiskies idiosincráticos en los supermercados y tiendas de conveniencia; en cambio, su creciente número de adeptos debe dirigirse a internet y comprar directamente de los proveedores especializados, incluyendo a los grandes almacenes de gama alta.

Akuto, cuyo próximo gran proyecto es sacar al mercado un whisky de 10 años, coincidiendo con los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, seguido de uno de 30 años, un malta producido totalmente en Chichibu, explica:

"Nuestros whiskies son relativamente caros y, por eso, deben beberse y saborearse con tiempo".

Y a juzgar por las críticas que su pequeña destilería han recibido hasta ahora, valdrá la pena la espera.

Fuente: Guardian

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