45 hábitos de los profesionales de éxito
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¿Qué es lo que sabe la gente de éxito - los que encuentran oportunidades de promocionarse y les ofrecen aumentos - que no sepamos los demás?

Resulta que bastante.

Hemos hecho que nuestros expertos en coaching profesional confeccionen una guía completa de cómo los mejores dirigen sus vidas profesionales. ¿La buena noticia? Todos estos hábitos pueden empezarse a practicar hoy mismo.

1. Conocen las competencias necesarias para su siguiente trabajo

Todos nosotros (bueno, la mayoría de nosotros) intentamos ser brillantes en las competencias necesarias para nuestro trabajo, pero las personas de éxito también se preocupan de adquirir los conocimientos necesarios para triunfar en sus siguientes puestos.

2. Se expresan en las reuniones

Sobre todo si se encuentra en una reunión importante, intimidado por los grandes, o no entiende demasiado sobre el tema que se está tratando, es fácil permanecer erguido y escuchar, pero quienes consiguen ascensos no esperan a que se les de permiso o les inviten a hablar - se aseguran de que todo el mundo de la sala sepa que tienen algo importante que decir. ¿Aunque no tenga nada que sugerir? El experto en coaching de liderazgo Jo Miller asegura “Tan solo expresarse para defender el punto de vista de un compañero de trabajo o hacer una pregunta bien pensada, puede servir”.

3. Se visten para el trabajo que desean

Lo habrá oído miles de veces - pero es una verdad irrefutable. La gente que asciende en su trabajo se fija en los que están por encima de ellos e imitan no solo su forma de vestir, sino también la forma en la que se presentan en la oficina, en que interaccionan con los demás y dirigen su trabajo.

4. Conocen a los grandes

Es muy difícil conseguir promocionarse si el superior por encima de su jefe no sabe quién es usted - de manera que propóngase conocer a los grandes de su departamento.

5. Saben cómo deben comunicarse con los grandes

Si ha asistido alguna vez a una reunión a nivel ejecutivo, sabrá que los directores de alto rango se expresan de manera algo diferente a todos nosotros. Por tanto, si quiere alguna vez hacerlo igual, es esencial que aprenda a hablar con determinación.

6. Toman las riendas de la situación

Cuando hay que enfrentarse a un reto laboral, a un obstáculo o a un equipo con la moral baja, la mayoría de la gente se encoge de hombros y dice, “Bueno, no hay mucho que hacer aquí”. Pero las personas de éxito toman las riendas de la situación.

7. Son conscientes de que tienen que trabajar lo máximo posible

Ya sea a mitad del día, durante una tranquila mañana o una reunión, la gente de éxito siempre saben cómo emplear este tiempo para beneficiarse.

8. Buscan oportunidades de liderazgo

Tanto si se trata de ofrecerse para liderar un equipo de proyecto, como si es como voluntario para instruir a un empleado junior o asumir la responsabilidad de formar a los nuevos becarios, quienes quieren promocionarse (¡y lo consiguen!), no esperan a que les lleguen las oportunidades - buscan a su alrededor dónde hace falta un líder y se lanzan.

9. Buscan aliados en la organización

La mayoría se esfuerza por impresionar a sus jefes, pero la gente que más éxito consigue es la que se esfuerza por impresionar a todo el mundo, desde el administrativo del departamento de correos y el recepcionista, hasta sus iguales y superiores - porque saben que no son nadie sin un equipo de gente a su lado.

10. Prestan a la gente toda su atención

“Saber escuchar es una de las competencias que más buscan los empresarios en sus potenciales y actuales empleados, y esto va correlacionado con la percepción de su habilidad para liderar”, según explica McLeod. Prestar absoluta atención a las personas, ayudarles a sentirse motivados y enérgicos y mostrarles que le importa lo que piensen y sus opiniones, es algo más poderoso de lo que cree.

11. Siempre actúan con profesionalidad

¿Aceptaría que su jefe no cumpliera los plazos, olvidara responder a los e-mails y cotilleara sobre otros empleados? Por supuesto que no - por eso, si quiere ascender, de igual modo tampoco debe mostrar comportamientos de ese tipo.

12. Son puntuales

No solo porque es lo correcto, sino también porque se aseguran un sitio donde sentarse en la mesa de conferencias, en vez de quedarse apiñado en la parte de atrás de la sala.

13. Piensan como jefes, no como empleados

Los empleados esperan instrucciones sobre lo que tienen que hacer - los jefes piensan de forma estratégica lo que hay que hacer y lo hacen. Los empleados hacen bien su trabajo mientras que los jefes tienen el compromiso de hacer que los empleados trabajen bien - así que orientan a otros empleados, colaboran cuando se les necesita y se esfuerzan al máximo para conseguir que se haga el mejor trabajo.

Y las personas que llegan a ascender piensan como jefes.

14. Toman nota de sus logros

Desafortunadamente, aunque su jefe piense normalmente que hace un buen trabajo, probablemente no lleve la cuenta exhaustiva de sus logros, y es por ello que las personas de más éxito llevan el control de sus propias ventas, de los resultados de sus proyectos y de los mejores feedback aportados por sus clientes. (Para empezar, recomendamos tener una “carpeta de aciertos” en su bandeja de entrada).

15. Comunican sus logros

Yendo un poco más lejos, no se guardan esos aciertos para ellos mismos - los transmiten en los controles rutinarios al final de los grandes proyectos y de forma definitiva en las revisiones oficiales.

16. Se centran en los resultados, no solo en los procesos

Tal y como haríamos en nuestro currículum, no hablemos de las tareas de nuestra lista que hemos cumplido - hablemos de los resultados cuantitativos de nuestro trabajo. Piense: “En la última reunión semanal de comerciales fui capaz de negociar un descuento del 10% que nos ahorrará 20.000 dólares el próximo año”, en vez de, “¡La reunión de comerciales de la semana pasada fue fantástica!”.

17. Prestan atención a otras personas que consiguen promocionarse

Las reglas para ascender son algo diferentes según el lugar. Hay compañías que incentivan a los comerciales que ofrecen un mayor rendimiento, otras promueven a aquellos que embaucan con su discurso en las reuniones. Aunque no haya un verdadero modelo, se puede aprender mucho sobre lo que (finalmente) se necesita para ascender en una organización si se observan los comportamientos, los hábitos y los logros de las personas que han conseguido el éxito.

18. No se comparan con los demás

Lo cierto es que es fácil pensar que solo porque Tim consiguiera un aumento después de pasar tan solo un año en la compañía, usted también debería tenerlo.

Nada de eso. Podrá tener más posibilidades de ascender en su empresa si se concentra en sus logros - y en todo lo que puede seguir haciendo en su nuevo puesto - que lloriqueando acerca de cómo se puede equiparar a sus colegas.

19. Colaboran

En la mayoría de las compañías existen oportunidades de incorporarse a comités o de asumir responsabilidades que no forman parte necesariamente de las competencias de su puesto: Digamos por ejemplo que su empresa quiere ajustar los medios de sus redes sociales y necesita un representante de cada departamento que forme el equipo de proyecto, o que su oficina quiere poner en marcha un gran acto para recaudar fondos y necesita que alguien sea el coordinador con la empresa organizadora del evento. La gente de éxito siempre colabora - y están justo donde hay que actuar.

20. Escuchan los feedback

Puede ser difícil asumir los feedback, pero los empleados de alto nivel saben cómo tomárselos en serio sin que sea algo personal - y lo que es más importante, cómo llevarlos a cabo.

21. Resuelven los problemas

Cualquiera puede presentar una queja en el buzón de sugerencias, pero la marca de un empleado realmente brillante es proponer soluciones a esos problemas. Cuando alguien se encarga de resolver los problemas demuestra que le importa no solo su propia carrera, sino también la salud del negocio a largo plazo.

22. Identifican las deficiencias

Aunque no haya grandes problemas en su trabajo, probablemente haya cosas que podrían mejorarse o ser más eficaces. En el caso de ser una de las personas que identifique estas deficiencias - y saber además cómo se pueden solucionar - no solo hará que su vida sea más fácil, podrá demostrarle a su jefe que está preparado para mejorar las operaciones de todo el departamento.

23. Evitan los cotilleos

Puede, y debe, identificar los problemas dentro de su empresa, pero no debe darles pábulo en la sala de descanso, eso da la impresión de que busca público en vez de soluciones.

24. Pero no evitan las políticas en la empresa por completo

Conocer las cuestiones extraoficiales de su oficina - cómo tienen lugar las comunicaciones, quién está de parte del director ejecutivo (y quién no), qué equipos se mueven y son más activos y cuáles se quedan estancados - puede formar parte del juego político dentro de la empresa, pero es un juego que le permitirá ascender.

25. Hacen seguimiento del negocio en su conjunto

Los directores sénior no solo saben lo que acontece en su área de trabajo - también saben lo que ocurre en el conjunto del negocio para poder ayudar en el panorama general. Un buen comienzo es establecer una Alerta de Google con el nombre de su empresa para estar siempre al corriente de los acontecimientos.

26. Hacen seguimiento de otras áreas del negocio

Si existe un área que no conozca bien - como puede ser el área financiera, RR. HH. o la cadena de suministro - preséntese a la gente de ese departamento y pídales que le dejen acompañarles durante una tarde para conocer su trabajo.

27. Tienen el compromiso de aprender

Aprenden sobre la empresa, la industria y el mundo en general - las personas de gran éxito hacen preguntas, asisten a congresos y a cursos y siempre trabajan para mejorar sus competencias y aprender cosas nuevas.

28. Son positivos

“No tiene que deslumbrar a todo el que pase con una sonrisa de oreja a oreja, pero recuerde que independientemente de sus plazos de trabajo y de la carga que tenga, los demás siguen su ejemplo”, afirma Libby Kane de LearnVest. “Si se dirige de forma desagradable y con el ceño fruncido a sus colegas de trabajo, ellos harán lo mismo con usted. Sin embargo, tome aire, sonría y demuestre a su jefe que le agradece la oportunidad”, conseguirá más de lo que piensa.

29. Socializan

Tanto si es justo como si no, los jefes ascienden a la gente con las que les gusta estar (y querrán pasar más tiempo con ellos). Los que ascienden trabajan duro de 9 a 5, pero también saben que es importante pasar un buen rato en el tiempo libre.

30. Prestan atención al lenguaje corporal

Porque el 93% de nuestro mensaje no tiene nada que ver con nuestras palabras. Para parecer un líder en su discurso, “póngase de pie si es posible, los pies separados de forma natural, los hombros hacia atrás, la barbilla hacia arriba y los brazos separados, de esta forma el lenguaje corporal añadirá credibilidad a su mensaje”, explica Miller. “Funciona si está sentado también; estar sentado recto con los brazos relajados aumenta el espacio alrededor, lo que da una imagen de poder”.

31. Aportan ideas (de forma correcta)

Las personas inteligentes están repletas de ideas - pero la gente brillante también tiene la habilidad de vender esas ideas a los demás transmitiéndoles no solo el motivo por el que esa idea es buena, sino cómo afectará al equipo y al negocio.

32. Se sienten cómodos con la presión

“Empiece a sentirse cómodo con la presión. Lo que es más, haga el esfuerzo de ponerse en situaciones incómodas”, comenta Jeff Vijungco, vicepresidente de la organización Adobe’s Global Talent. “Hacer esto muchas veces le hará ser más inmune a la presión en los momentos en los que se ponga a prueba su estrés - como es el caso de una reunión improvisada con el director ejecutivo.

33. Son simpáticos, tranquilos y calmados (aunque no lo estén)

Si va en busca de un aumento, o está en proceso de ascenso, o simplemente volcado en impresionar a los demás, no hay duda de que sus superiores observarán cómo gestiona su carga de trabajo (traducido a estrés). De manera que si está agobiado con un plazo o va a abordar un nuevo encargo, es importante que gestione el estrés con estilo dando la imagen de una actitud inquebrantable que transmita “lo tengo controlado”.

34. No se disculpan más de la cuenta

“Quizás piense que disculparse es una buena forma de construir relaciones y expresar su preocupación por el bienestar de los demás, pero esto puede realmente minar su imagen profesional”, observa McLeod. “En su libro Nice Girls Don’t Get the Corner Office, Lois Frankel expone, ‘Disculparnos por errores involuntarios, poco importantes y que no dañan a nadie, erosiona nuestra confianza en nosotros mismos, y como consecuencia, la confianza que los demás tienen en nosotros”.

35. Buscan oportunidades para exponerse ante los demás

¿Cómo hace la gente para conseguir una presentación en una conferencia, para participar en grandes proyectos o para asistir a las reuniones adecuadas? Ellos mismos piden la oportunidad (y nunca la rechazan cuando se les presenta).

36. No les preocupa perfeccionar

“Sé que la perfección es un ideal que muchos de nosotros nos esforzamos en alcanzar, y cuando estamos en ello la ‘perfección’ raras veces se valora en los controles del desempeño, ni se considera esencial para ascender”. ¿Qué es lo más importante? Intentar cosas nuevas, estar dispuesto a crecer y a aprender y a esforzarse constantemente por pasar al siguiente nivel, aunque se cometa uno o dos errores por el camino.

37. Admiten sus errores

Saben cómo gestionar sus errores correctamente - se disculpan (una vez), piensan cómo arreglar lo que se hizo mal y elaboran un plan para asegurarse de que nunca vuelva a suceder.

38. Aprovechan las oportunidades que les causan temor

“Cuando le ofrezcan una gran oportunidad, valórela minuciosamente - aunque le dé pánico. Al final, el alto riesgo conduce a una alta recompensa. Por el contrario, si rechaza las oportunidades que le llegan el éxito será prácticamente imposible”, afirma el periodista Avery Augustine del Daily Muse.

39. No temen pedir ayuda

Según Elliott Bell, director de marketing de The Muse: “Pedir ayuda no es un signo de debilidad sino de fuerza. Nadie ha conseguido llegar donde está sin ayuda por el camino”.

40. No dicen sí a todo

Porque si lo hicieran nunca finalizarían lo realmente importante. “A medida que avanza el día, haga con frecuencia estudios de la realidad, cada hora, y hágase esta rápida pregunta: ¿La última hora ha contribuido a mis metas más importantes?, según explica McLeod. “Si no, asegúrese de hacerlo mejor los siguientes 60 minutos y comience de nuevo”.

41. Piensan constantemente en sus carreras

Las personas con movilidad hacia el ascenso no dejan que pasen dos años sin pensar en promocionarse - donde se configura su carrera es habitualmente en su cabeza. “Cada uno o dos años emplee algo de tiempo en pensar realmente en su carrera”, según la experta en coaching profesional Christie Mims. “Póngase a investigar en la red, estudie nuevas oportunidades y compare salarios. Las decisiones más inteligentes sobre su carrera se toman con datos reales”.

42. Siempre saben en qué objetivos deben trabajar

¿Sabe exactamente qué necesita para crecer, lo que su jefe tiene pensado para usted en el futuro, el momento de su próxima revisión de control, los momentos para la promoción y para conseguir aumentos en su compañía, y a quién tiene que impresionar además de a su jefe? Una sugerencia: es aconsejable saberlo.

43. Les gusta realmente su trabajo

Porque si no es así, ¿qué sentido tiene?

44. Piden lo que necesitan (y preguntan cómo conseguirlo)

Estamos seguros de que hay gente que ha sido ascendida sin pedirlo, pero hay una técnica mucho más cierta, que es decirle a su jefe lo que quiere exactamente. Inténtelo con: “No sé exactamente si he comentado esto antes pero realmente quisiera ascender al nivel de dirección y creo que estoy casi listo para afrontar el reto. ¿Cómo puedo conseguirlo?”.

45. No dejan de ascender

Aunque el ascenso es algo que hay que celebrar (y mucho), las personas de éxito no lo ven como un fin en sí mismo. Lo ven más bien como un paso más en el camino hacia una larga carrera de logros.

Fuente: The Muse

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