3 formas en las que los verdaderos líderes inspiran y mantienen a sus empleados
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Ser humano consiste en equivocarse. Entonces, ¿por qué los líderes insisten en fingir que son perfectos delante de sus equipos?

La gente no quiere que sus empresas estén lideradas por jefes sin cerebro que solo se guíen por el trabajo. Preferimos trabajar para líderes hábiles y empáticos que sientan pasión por sus objetivos, cometan errores honestos y aprendan durante el camino.

La última generación en incorporarse al mercado laboral, la Generación Z, valora la autenticidad en el liderazgo. MNI Targeted Media ha llevado a cabo hace poco una encuesta sobre las prioridades de esta generación. De acuerdo con el estudio, los consumidores de la Generación Z valoran la apertura de mente, la inclusividad y la autenticidad por encima de otros factores a la hora de elegir dónde hacer negocios, tanto personal como profesionalmente.

Las consecuencias de un enfoque poco auténtico del liderazgo pueden ser graves. Los empleados que no ven a sus líderes como auténticos están menos comprometidos en el trabajo, lo que se correlaciona con una menor rentabilidad. Unas nóminas más altas y unos mejores beneficios no ayudarán a que los empleados se queden en la empresa. Para retener a los mejores talentos, los líderes deben convertirse en los auténticos guías que los mejores talentos se merecen.

Estos principios fundamentales te ayudarán a desarrollar el auténtico estilo de liderazgo que tus empleados necesitan.

1. Déjalos crecer, aunque crezcan en otro lugar

Cuando Robert Half y Enactus estudiaron la Generación Z, estos descubrieron que el 38% de los encuestados priorizaron la honestidad y la integridad por encima de todo lo demás en un jefe. Sin embargo, la “capacidad de tutoría” quedó en segundo lugar con un 21%. Los trabajadores de hoy en día no solo quieren trabajar para gente honesta: Quieren aprender de las personas que están dispuestas a ayudarles a crecer.

Muchas veces, ese crecimiento ocurre enteramente dentro del contexto de la empresa. Un líder que ayuda a un empleado a aprender a ser un mejor vendedor tiene una gran oportunidad de mantener a ese empleado a largo plazo. Algunos empleados aspiran a crecer en direcciones que no coinciden con la visión actual de la empresa para el futuro. Sin embargo, lo que ofrecen no es menos valioso y contribuirá a ampliar las habilidades y la cultura de la empresa. Los líderes verdaderamente auténticos también ayudan en ese desarrollo, incluso si eso significa que un empleado acabarán abandonando la empresa.

¿Por qué invertir en alguien que no se va a quedar en tu negocio en el futuro? Al asesorar a todos los empleados y ayudarlos a alcanzar sus sueños personales, incluso cuando esos sueños los alejan de tu negocio, los líderes muestran al resto del equipo que están comprometidos a hacer lo correcto. Un líder que solo sirve de mentor para su propio beneficio carece del carácter auténtico que requiere el mercado laboral actual.

¿Eres un líder?

Por cada empleado que supere a la empresa y se vaya, habrá muchos otros que se darán cuenta de lo bien que este otro empleado ha sido tratado y se quedarán. Además, las personas que se vayan les dirán a los demás lo bien que los han tratado, inspirando a más talentos para que busquen empleo en esa empresa con un líder tan verdadero.

2. No promuevas los riesgos mientras castigas el fracaso

Nada molesta más a un empleado con talento que una reprimenda por probar algo nuevo. Como dijo Steve Jobs, “No tiene sentido contratar a gente inteligente y decirles qué hacer. Contratamos a gente inteligente para que nos digan qué hacer”.

Hoy en día, la mayoría de las empresas afirman dar prioridad a la innovación, pero en la práctica, pocas empresas aceptan abiertamente en ensayo y el error que ello conlleva. Los líderes pueden decirle a los empleados que sean creativos, pero cuando esos mismos líderes castigan a la gente por el fracaso (incluso indirectamente), los empleados se dan cuenta de la hipocresía y dejan de intentar innovar.

Nunca castigues a un empleado por haber intentado algo nuevo incluso cuando esto le haya costado dinero a la empresa. Esto es especialmente cierto cuando se trata de dar a los trabajadores la oportunidad de abordar nuevos proyectos. Si las personas que lo han intentando y han fracasado en el pasado no tienen más oportunidades de ser creativas, estas llegarán a la conclusión de que sus líderes no quieren que prueben cosas nuevas.

Esto significa crear una cultura que pueda experimentar y aprender del fracaso reservando una parte del presupuesto para la práctica de la innovación. Permite que tus trabajadores ejerciten sus músculos creativos sin temor a las reprimendas. Cuando la gente se siente libre de explorar, es más probable que descubra nuevas ideas útiles y más probable que se quede con los líderes que creyeron en ellos.

3. Escucha las críticas, proporciona retroalimentación y haz cambios cuando sea necesario

Los empleados saben que sus jefes no son perfectos y lo único que quieren es ayudar. Cuando los trabajadores proporcionen retroalimentación reflexiva y constructiva sobre lo que la empresa o un supervisor directo podría hacer mejor, no te lo tomes como algo personal ni lo ignores. En su lugar, aborda el problema de frente con soluciones útiles. Este es un ejemplo de crecimiento profesional y demuestra a los empleados que sus opiniones son valiosas.

Estilos de liderazgo que nos enseña "Juego de Tronos"

Solicita retroalimentación a través de canales privados para que los empleados no sientan la presión de sus compañeros. Si la retroalimentación es precisa, actúa en consecuencia. Si no lo es, pídele al empleado que aclare los comentarios sin temor a represalias. Los líderes que permiten que los empleados desafíen el status quo demuestran a sus equipos que entienden sus limitaciones personales y que desean crecer junto a sus equipos.

Dale a los empleados la retroalimentación que ellos también desean. Los verdaderos líderes deben ser tan buenos en dar como en recibir. Cuando no tienes esa retroalimentación, especialmente durante tus primeros dos años de trabajo, acabas adivinando cuáles deberían ser tus metas.

No esperes a las revisiones anuales para hablar con tus empleados sobre su rendimiento. Programa controles semanales, y no seas tímido a la hora de hablar con tus empleados más allá de en las reuniones. Cuanto más frecuente sea la comunicación, más personal será la relación y más probable es que los empleados compartan información significativa.

La autenticidad en el liderazgo es la diferencia entre empleados descontentos a corto plazo y empleados comprometidos a largo plazo. Los empleados consideran a sus líderes representaciones de sus empresas. Proporciona a tus empleados el liderazgo auténtico que se merecen y así mantendrás a los mejores talentos a bordo.

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