Cómo convertir tu mayor temor en una fortaleza
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Randy Paynter, fundador y director ejecutivo de la red social Care2, nos cuenta cómo podemos convertir nuestro mayor miedo en algo positivo.

Las creencias negativas pueden acabar con el éxito, sin embargo, existe una forma de modificarlas a tu favor.

Cuando era niño, era realmente tímido. Como es de esperar, la idea de hablar en público me aterrorizaba. Pero, por supuesto, no era el único al que le aterraba hablar enfrente de otras personas. Las investigaciones demuestran que la ansiedad a hablar en público, o glosofobia, afecta a nada más y nada menos que el 73% de la población. Curiosamente, resulta que este temor generalizado podría estar estrechamente vinculado a una necesidad primordial de evitar, a toda costa, ser rechazado por nuestros compañeros.

En la Edad de Piedra, la supervivencia dependía de la seguridad. Las comunidades exitosas comían juntas, dormían juntas y cazaban juntas. Ser condenado al ostracismo significaba una muerte segura. Aunque hayamos avanzado mucho desde entonces, parece que no hemos evolucionado más allá de este arraigado mecanismo de supervivencia. Con el fin de "protegernos" frente al posible "rechazo" de los demás (es decir, la muerte), nuestro subconsciente crea unas creencias que alimentan nuestros miedos con el fin de evitar que nos pongamos en peligro. Este tipo de creencia negativa es exactamente lo que experimenté cuando era un niño extremadamente tímido con unos pensamientos del tipo: "Si digo algo estúpido, los demás pensarán que soy estúpido y que no valgo para nada".

El problema con las creencias negativas es que limitan enormemente nuestro comportamiento y suelen desarrollarse solas con el tiempo, limitando nuestro potencial. Tal y como lo describe el autor Steven Sisgold, estas creencias tempranas y fundamentales tienen el poder de dirigir y/o limitar las acciones que tomamos, establecer un curso específico que seguiremos e incluso aprovechar o secuestrar nuestra pasión. Dan un poco de miedo, ¿verdad?

La buena noticia es que una vez que empezamos a reconocer estas creencias limitantes, podemos empezar a convertirlas en creencias fortalecedoras que impulsen unos resultados positivos. Muchas personas lo han conseguido. Estos son un par de ejemplos arquetípicos para motivarte.

1. La milla de los cuatro minutos

Uno de mis ejemplos favoritos de cómo la destrucción de una creencia limitante empoderó no a una, sino a cientos de personas, es la historia de la milla de los cuatro minutos. Hasta el 6 de mayo de 1954, todo el mundo pensaba que ningún humano era capaz de correr una milla en cuatro minutos o menos. Sin embargo, el atleta de media distancia y neurólogo británico Roger Bannister rompió esa suposición cuando corrió una en tres minutos y 59,4 segundos. Luego, un año después, otros 37 corredores lo consiguieron. Hasta la fecha, más de mil personas también lo han logrado. Gracias a Bannister, los mejores corredores del mundo se dieron cuenta de que ellos también podían correr una milla en menos de cuatro minutos, y lo hicieron. Este es un fantástico ejemplo real de cómo el cambio de una sola creencia limitante puede capacitar a la gente para lograr cosas más grandes.

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2. Millonarios hechos a sí mismos

Este es un hecho sorprendente: De acuerdo con una encuesta realizada en 2003, el 40% de los millonarios del mundo tienen dislexia. Innovadores legendarios, como Steve Jobs, Thomas Edison, Albert Einstein y Alexander Graham Bell eran disléxicos. ¿Cómo es posible que un número tan alto de personas con una desventaja de nacimiento haya tenido tanto éxito? Bueno, todos encontraron una forma de cambiar sus creencias limitantes para su beneficio. Como lo describe el disléxico Richard Branson, "la dislexia no es una desventaja, es una forma diferente de pensar".

El empresario hecho a sí mismo replantea su discapacidad para que ni siquiera sea una discapacidad. Este la define como una ventaja o punto de vista único. Claramente, este tipo de pensamiento le ha funcionado al multimillonario empresario.

No todos nacemos como Bransons y Jobs, y por lo tanto, no podemos empezar con el instinto innato de cambiar nuestras creencias limitantes por otras más poderosas. Sin embargo, por el bien de nuestras carreras, no está de más que tomemos el ejemplo de unos de los mejores y más brillantes logros que conocemos, como Branson, que han convertido "desventajas" aparentemente importantes en sistemas de creencias que alimentan el éxito.

El entrenador de autoayuda Tony Robbins trabaja con muchos de los líderes de negocios y celebridades más importantes del mundo y atestigua que "todos los avances personales comienzan con un cambio de creencias". Robbins sugiere que para empezar, la gente debería identificar sus antiguas creencias limitantes, profundizando y reconociendo cómo estas han causado dolor en el pasado y cómo pueden seguir haciéndolo en el presente. Esto te permite deshacerte de esa vieja creencia. Luego, el siguiente paso es sustituir estas creencias limitantes por otras que te afecten de forma positiva, asegurándote de asociar sentimientos de enorme placer a las nuevas creencias. Por ejemplo, en mi carrera he sustituido creencias como, "si lo intento, podría fallar" con, "la única forma de no fracasar en todo a largo plazo es intentar constantemente cosas nuevas y seguir mejorando aprendiendo de mis errores".

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En cuanto a mí, he dado cientos de charlas públicas a lo largo de mi carrera. He sido capaz de superar mi miedo reconociendo mis creencias limitantes y sustituyéndolas con otras nuevas como, "la única manera de fracasar es si no hago las cosas bien en el trabajo, lo cual requiere ser un buen orador público". De hecho, al reflexionar sobre el pasado, el hecho de darle la vuelta a muchos de mis mayores temores ha sido clave para todas las cosas que he conseguido, lo que me ha permitido seguir mi pasión por la defensa social y medioambiental a través del poder de la tecnología.

Ahora es el momento de preguntarte: ¿Cuál de tus creencias te está limitando? ¿Cómo podrías sustituirla con una creencia más poderosa?

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