Página principal Noticias, Mercado de divisas, Unión Europea

El euro, que sigue subiendo frente al dólar, se está convirtiendo en una gran amenaza para las frágiles economías de los países de la zona euro, que todavía se están recuperando de la crisis de deuda soberana de 2011, según ha dicho Daniel Gros, director del Centro de Estudios de Política Europea, a la CNBC.

Irlanda, Portugal y España se han convertido en unas de las economías de más rápido crecimiento de Europa, después de recibir ayuda de los acreedores después de la crisis. Sin embargo, el crecimiento del euro que se ha observado recientemente puede poner en peligro esa recuperación.

El martes, el euro se elevó por encima de los 1,2 dólares por primera vez desde principios de 2015 impulsado por las crecientes tensiones geopolíticas entre Corea del Norte y Estados Unidos. El fortalecimiento del euro significa que los productos de las empresas europeas se están volviendo más caros en los mercados internacionales, por lo que demanda puede disminuir, perjudicando así a la economía. Al mismo tiempo, la recuperación de las economías de países como Portugal y España depende principalmente de las exportaciones.

El mercado está esperando el discurso del presidente del BCE, Mario Draghi, que tendrá lugar la semana que viene. Los inversores esperan que Draghi dé señales de una reducción temprana del programa de flexibilización cuantitativa, pero la reciente subida del euro hace dudar que el BCE empiece a dar detalles tan pronto.

La política monetaria relajada hace que la moneda sea barata, y la expectativa de un endurecimiento temprano de la política del BCE es considerada como una de las razones clave del reciente crecimiento del euro. Al mismo tiempo, el fortalecimiento de la moneda única ayudará a frenar la inflación, que el BCE, por el contrario, desea aumentar.

El vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis ha dicho a la CNBC que, al intentar predecir el cambio en la política del BCE, en primer lugar es necesario controlar la inflación.

"Creo que este será el factor determinante para la decisión del BCE sobre cuándo iniciar el ajuste del programa de flexibilización cuantitativa", dijo.

El BCE espera que la inflación de la eurozona en 2017 alcance el 1,5% y en 2018 el 1,3%. Al mismo tiempo, el objetivo de inflación está por debajo del 2%.

Lea también:
Por favor, describa el error
Cerrar